Holliday
Pimocard Pimobendan 5 mg 20 ComprimidosHolliday
Pimocard Pimobendan 10 mg 20 ComprimidosBoehringer
Vetmedin 5 mg Pimobendan 50 Comprimidos MasticablesBoehringer
Vetmedin 1,25 mg Pimobendan 50 Comprimidos MasticablesRoyal Canin
Royal Canin Cardiac Canine 2 kgRoyal Canin
Royal Canin Cardiac Canine 10 kgCatalysis
Catalysis Kardioli Pets Solución Oral 150 mlPREGUNTAS FRECUENTES
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¿Qué medicamento se le da a un perro con problemas del corazón?
El más usado en la insuficiencia cardíaca canina es el pimobendán, que en esta colección está en dos marcas: Pimocard, de Holliday, en 5 y 10 mg, y Vetmedin, de Boehringer, en 1,25 y 5 mg en comprimidos masticables. Ambos comparten principio activo y su especie de destino son los perros. Cuál corresponde, en qué concentración y con qué frecuencia lo define el veterinario a partir del diagnóstico, porque la pauta depende del peso y del cuadro específico.
¿Es lo mismo Vetmedin que Pimocard?
Comparten el principio activo, que es el pimobendán, pero son productos de laboratorios distintos y no son automáticamente intercambiables. Cambian las concentraciones disponibles, el tamaño del envase y la presentación: Vetmedin viene en comprimidos masticables en envases de 50, y Pimocard en comprimidos en envases de 20. Si tu perro ya está estabilizado con uno de ellos, el cambio a otra marca o concentración es una decisión del veterinario y no conviene hacerla por disponibilidad.
¿Qué hace exactamente el pimobendán?
El fabricante de Pimocard lo describe como un inotrópico positivo: aumenta la fuerza de contracción del corazón y favorece de forma directa la vasodilatación y la relajación cardíaca, es decir que actúa sobre las dos fases del ciclo. Le atribuye además otros efectos, como prolongar el potencial de acción de la célula cardíaca reduciendo la tendencia a arritmias por reentradas, evitar la agregación plaquetaria e impedir la formación de trombos, y reducir las catecolaminas asociadas al estrés.
¿Sirve si mi perro además tiene problemas renales?
Es un punto que el propio fabricante destaca: indica que Pimocard es adecuado para pacientes con problemas renales porque el 95% de la eliminación del fármaco ocurre por vía hepática. Esto importa porque los pacientes cardíacos suelen ser animales mayores en los que coexisten varias condiciones. De todos modos, en un animal con dos problemas simultáneos la decisión sobre el esquema completo la toma el veterinario que está viendo ambos cuadros y sus exámenes.
¿Puedo suspender el tratamiento si mi perro está mejor?
No, y es el error más frecuente. En insuficiencia cardíaca la mejoría clínica suele ser el resultado del tratamiento, no la señal de que dejó de hacer falta, y suspenderlo por cuenta propia puede llevar a un retroceso rápido. Las decisiones de continuar, ajustar o modificar el esquema se toman en los controles, con la evolución a la vista. Si el motivo para querer suspender es un efecto que estás observando, eso se conversa en la consulta en lugar de resolverse dejando de dar el comprimido.
¿Qué señales indican un problema cardíaco?
Las más reconocibles en casa son la tos, especialmente nocturna o después del ejercicio, el cansancio rápido al caminar o jugar, la respiración agitada estando en reposo, el abdomen distendido y, en cuadros más avanzados, los desmayos. Ninguna de estas señales confirma por sí sola un problema del corazón, porque varias se comparten con cuadros respiratorios, pero todas justifican una evaluación. En razas predispuestas conviene además el control periódico aunque no haya síntomas.
¿Cuánto dura un envase?
Depende de la pauta diaria, que define el veterinario según el peso. Como referencia de formato, Pimocard viene en envases de 20 comprimidos y Vetmedin en envases de 50 comprimidos masticables. En un tratamiento continuo conviene calcular la duración y reponer antes de terminar el envase en curso, porque quedarse sin medicamento un fin de semana en un paciente cardíaco no es una situación cómoda ni recomendable.
¿La dieta cardíaca reemplaza al medicamento?
No. Son cosas distintas que trabajan en paralelo: el medicamento actúa sobre la función del corazón y la dieta actúa sobre lo que el animal come todos los días, con una formulación pensada para ese cuadro. Una dieta veterinaria se indica dentro del plan y con seguimiento, igual que el medicamento, y no se elige por catálogo. Si el perro rechaza la dieta indicada, eso se plantea en la consulta, porque hay alternativas de presentación.
¿Los gatos también usan estos productos?
Las presentaciones de esta colección están declaradas para perros. La cardiología felina tiene características propias, partiendo porque el cuadro más frecuente en gatos es distinto al de los perros y con frecuencia se detecta tarde, ya que un gato con compromiso cardíaco simplemente se mueve menos y eso pasa desapercibido. Para un gato, el diagnóstico y el tratamiento los define el veterinario tras la evaluación correspondiente.
¿Cada cuánto hay que controlar a un perro cardíaco?
Lo define el veterinario según el estadio y la respuesta al tratamiento, y suele ser más seguido de lo que el tutor espera, especialmente al inicio, cuando se está ajustando la dosis. Los controles combinan el examen clínico con estudios que permiten ver cómo va el corazón, y en pacientes mayores también con exámenes generales, porque muchas veces hay más de una condición en juego. Un tratamiento cardíaco sin controles periódicos es un tratamiento a ciegas.


























