Cuidados postoperatorios de la esterilización en perros y gatos: guía completa
Los primeros 7 a 10 días tras la esterilización son clave para una buena recuperación. Te explicamos qué esperar, por qué tu mascota debe...
Para garantizar el reembolso de tu dinero, los productos devueltos deben estar íntegros (sin uso) y en su envase original.
*No se aceptarán devoluciones por retracto de la compra sin alguno de los motivos mencionados anteriormente.
El reembolso se realizará según el medio de pago elegido por lo que si pagaste con tarjeta de crédito por ejemplo, se realizará una reversa a tu tarjeta de crédito en un plazo dentro de 96 horas hábiles una vez anulada la compra.
Te recomendamos revisar los movimientos no facturados para verificar la reversa.
Si pagaste con efectivo o transferencia bancaria, se realizará una transferencia bancaria a la cuenta que nos indiques (debe ser igual al titular de la compra) dentro de 7 días hábiles una vez anulada la compra. En caso que los datos estén erróneos, deberás realizar una nueva solicitud con los datos corregidos.
Garantía legal
La Ley del Consumidor establece que, si un producto nuevo viene defectuoso o presenta fallas por un uso normal, los consumidores tienen derecho a la garantía legal de 6 meses, que incluye tres opciones: el cambio, la reparación o la devolución de lo pagado, a elección del consumidor.
Derecho de Retracto
La Ley del Consumidor, establece como obligatorio el derecho a retracto en compras a distancia, sean electrónicas, telefónicas o por catálogos. De esta manera, los clientes podrán arrepentirse de la compra en 10 días desde recibido el producto.
La dona isabelina o dona anti-lamidos es un collar protector para perros y gatos, conocido como collar isabelino, pero en forma de dona acolchada en vez del cono rígido tradicional. Fabricado con cuello de algodón, impide que tu mascota se muerda o se lama las heridas postquirúrgicas, para que se recupere de forma segura y cómoda.
Elige la talla por el contorno del cuello de tu mascota: debe quedar dentro del rango de ajuste.
| Talla | Diámetro interno | Diámetro exterior | Rango de ajuste del cuello | Peso del collar |
|---|---|---|---|---|
| XS | 5,5 cm | 17,5 cm | No informado | 40 g |
| S | 7,5 cm | 22 cm | 13 a 22 cm | 70 g |
| M | 9,5 cm | 25 cm | 17 a 27 cm | 100 g |
| L | 11,5 cm | 29 cm | 20 a 32 cm | 130 g |
| XL | 12 cm | 33 cm | 28 a 38 cm | 180 g |
La talla XL se recomienda para mascotas de alrededor de 9 kg. Para medir, rodea el cuello con una huincha: el collar debe quedar firme sin apretar, de modo que pasen uno o dos dedos entre el cuello y el ajuste. El color es aleatorio, según disponibilidad.
Los dos cumplen la misma función: impedir que tu mascota alcance la herida para lamerla o morderla. La dona es acolchada y más suave que el cono rígido, no bloquea tanto la visión y le permite moverse, comer y dormir con más comodidad. Cuál conviene depende del tamaño y del carácter de tu mascota y de dónde está la herida, así que lo ideal es confirmarlo con tu veterinario.
Después de una esterilización, el collar isabelino debe usarse de forma continua durante 7 a 10 días, incluso de noche y durante las comidas; en los machos la recuperación suele ser más rápida (en gatos macho, el collar se usa de 5 a 7 días). Esto es importante porque, al lamer, la mascota introduce bacterias en la herida y puede infectarla o abrir los puntos. Si el collar le genera mucho estrés, una alternativa es el body postoperatorio. Lo explicamos en nuestra guía de cuidados postoperatorios de la esterilización.
Si tu mascota tiene una herida o una irritación, agenda una consulta veterinaria para que el veterinario indique el tratamiento y el tiempo de uso. Descubre más opciones en nuestros accesorios para mascotas.
Blog B-Pets
Guías y artículos escritos y revisados por veterinarios para ayudarte a darle los mejores cuidados y cariños a tu peludito.
Los primeros 7 a 10 días tras la esterilización son clave para una buena recuperación. Te explicamos qué esperar, por qué tu mascota debe...
La enfermedad renal crónica afecta a 1 de cada 3 gatos mayores de 10 años — y muchos se diagnostican tarde porque los síntomas
La mayoría de las diarreas en perros se resuelven solas en 24 a 48 horas con dieta blanda e hidratación. Pero hay señales que no puedes i...
PREGUNTAS FRECUENTES
Es un collar de recuperación acolchado, en forma de dona o rosquilla, que se pone alrededor del cuello para evitar que perros y gatos se laman, muerdan o rasquen heridas, puntos o zonas en tratamiento. Cumple la misma función que el collar isabelino tradicional, pero en vez de un cono rígido es una almohadilla suave, más cómoda para descansar y moverse durante la recuperación.
Depende de tu mascota y de dónde esté la herida. La dona es más suave y menos invasiva que el cono rígido: no bloquea tanto la visión, permite más movilidad en espacios reducidos y suele ser más cómoda para dormir y desplazarse. Como cada caso es distinto, confirma con tu veterinario cuál conviene según el tamaño, el carácter de tu mascota y la ubicación de la herida, y supervisa al principio que realmente no alcance la zona.
Sirve para proteger heridas, puntos quirúrgicos, irritaciones o zonas en tratamiento, evitando que tu mascota las lama o las muerda. Se usa sobre todo en postoperatorios, como después de una esterilización, y también en lesiones de la piel o tratamientos donde hay que evitar que se retire una medicación tópica. Al impedir el lamido, reduce el riesgo de infección y de que se abran los puntos.
Las opciones habituales son el collar isabelino, en su versión rígida o en forma de dona como esta, y el body postoperatorio, una prenda ajustada que cubre la herida. Después de una cirugía, el collar debe usarse de forma continua, también de noche. Cuál conviene depende del tamaño y del carácter de tu perro y de dónde está la herida: confírmalo con tu veterinario.
Si el cono rígido le genera mucho estrés, la dona es una alternativa más suave y acolchada, que no le tapa tanto la visión y le deja comer y dormir con más comodidad. Otra opción es el body postoperatorio, que cubre la herida en vez de impedir que la alcance. En cualquier caso, no le saques la protección antes de tiempo.
Con la dona suele descansar con menos molestias que con un cono rígido, porque es acolchada y más cómoda para dormir. No conviene sacársela en la noche: después de una cirugía, el collar debe usarse de forma continua, incluso mientras duerme, para que no se lama la herida. Comprueba que el ajuste quede firme sin apretar, para que no se deslice.
La faja o body postoperatorio es una prenda ajustada que cubre la herida, mientras que el collar isabelino, rígido o en forma de dona, impide que tu mascota la alcance. Según nuestra guía de cuidados postoperatorios, el body es una alternativa cuando el collar le genera mucho estrés; cuál es mejor depende del tamaño y del carácter de tu mascota, así que conviene decidirlo con el veterinario que la operó.
El tiempo que indique tu veterinario. Después de una esterilización se recomienda usarlo de forma continua durante 7 a 10 días, incluso de noche y en las comidas; en los machos la recuperación es más rápida, cerca de 5 días, y en gatos macho el collar se usa de 5 a 7 días. Mientras lo use, revisa periódicamente el ajuste y el estado de la piel del cuello.
Sí, la dona isabelina sirve tanto para gatos como para perros, siempre que elijas la talla adecuada: mide el contorno del cuello de tu gato y compáralo con el rango de ajuste de la tabla. El cuello interior es elástico y se ajusta con un cordón. Según nuestra guía de cuidados postoperatorios, las gatas son especialmente propensas a lamer la herida, por eso el collar es fundamental en ellas.
La talla más grande es la XL, con un rango de ajuste de 28 a 38 cm de cuello, y se recomienda para mascotas de alrededor de 9 kg. Es la talla más grande de este modelo: si el cuello de tu perro supera ese rango, no le quedará bien ajustada, así que consulta a tu veterinario por una alternativa para su tamaño.
Hay cinco tallas, de XS a XL. Según el rango de ajuste del cuello: S de 13 a 22 cm, M de 17 a 27 cm, L de 20 a 32 cm y XL de 28 a 38 cm, recomendada para mascotas de alrededor de 9 kg; la XS tiene 5,5 cm de diámetro interno. Los diámetros y el peso de cada talla están en la tabla de esta página.
Mide el contorno del cuello de tu mascota con una huincha y compáralo con el rango de ajuste de cada talla. El collar debe quedar firme sin apretar, de modo que pasen uno o dos dedos entre el cuello y el ajuste. Una talla correcta protege mejor y evita que la dona se suelte; si tu mascota queda entre dos tallas, escríbenos y te ayudamos a elegir.
Pásala por la cabeza hasta el cuello y ajusta el cordón con su tope, de forma firme pero cómoda, sin dificultar la respiración. Debe quedar estable para que no se deslice, permitiéndole moverse con normalidad. Después de ponerla, comprueba que tu mascota no alcance la zona que quieres proteger.
Sí, con más facilidad que un collar rígido, porque su forma de dona no suele interferir con el acceso al plato. Si el plato es muy alto o estrecho, puede ayudar usar uno más bajo y amplio. Después de una cirugía no conviene sacárselo para comer: el collar debe usarse de forma continua, también durante las comidas.
Es acolchada, no inflable, lo que le da una sensación más suave y cómoda que los modelos rígidos. Su forma de dona amortigua y permite que tu mascota descanse con menos incomodidad, algo importante en recuperaciones que duran varios días.
Se limpia con un paño húmedo y jabón suave, retirando suciedad y restos de forma regular. Deja secar completamente antes de volver a colocarlo para evitar humedad acumulada. Mantenerlo limpio mejora la higiene durante la recuperación.
No: el color y el diseño de la dona se asignan de forma aleatoria, según disponibilidad. Hay varios diseños, como rosado con chispas, celeste con chispas o chocolate, y las medidas dependen de la talla, no del diseño. Lo que sí eliges es la talla, que es lo que importa para que proteja bien.